GAIA Noticias. Santa Cruz es uno de los departamentos más grandes que tiene Bolivia y entre sus características más importantes, es que alberga diferentes ecosistemas tropicales, lo que lo convierte en un lugar rico y biodiverso, pero lastimosamente la producción a gran escala de cultivos como la soya ha puesto en peligro la permanencia de sus bosques.
Bolivia es un país que tiene una gran extensión de área boscosa, al poseer esta característica sus suelos tienen una aptitud forestal, el restante 7%, es agrícola o ganadera.
Niveles de deforestación
El departamento de Santa Cruz tiene la mayor extensión de territorio que limita con Brasil, por tanto es natural que constantemente se entable una relación de mercado y que exista una constante presencia Brasilera en el departamento.
Según datos históricos los principales productores de alimento eran las ciudades del altiplano y valles, hoy en día, Santa Cruz destina mayor superficie a la producción agrícola, alrededor de 1.8 millones de hectáreas, de un total de 2.5 millones que se cultivan a nivel nacional, afirma Miguel Urioste, investigador de Fundación TIERRA.
Urioste, afirma que en los últimos diez años ha existido un crecimiento exponencial de la frontera agrícola en el departamento, debido principalmente a la introducción de la soya que, según varios análisis la extensión de cultivos equivale solo al área urbana, a esto se suma las compras que realizaron empresas brasileras de grandes extensiones de tierra para continuar con los cultivos de soya.
El fenómeno de la soya esta en el centro del corazón de desarrollo extractivista, el problema radica en que la mayor parte del bosque húmedo de Santa Cruz se vio afectado por este hecho. Se proyecta que en cinco años, más del 70% del área boscosa que queda en Santa Cruz se vea reducida en su totalidad.
Según la CAINCO se podrían utilizar casi la mitad del departamento de Santa Cruz zar para la siembra de pastos y cría de ganado intensivo, por los tanto los impactos ambientales y económicos serian devastadores, por ello esta propuesta debe ser cuidadosamente discutida, apunta Urioste.