Fuente: GAIA. Según diversos estudios emitidos por entidades como la FAO, el mercado de tierras en países subdesarrollados está comenzando a extranjerizarse de manera poco controlable. En el caso de Bolivia la situación es aún más inquietante.
Según explica José Martínez de la Fundación TIERRA, a través de las concesiones de tierras en la amazonia boliviana, se otorgó a empresas transnacionales grandes extensiones de tierras en el norte de Bolivia. Esto estímulo a empresas transnacionales atraídos por diversos intereses de fauna y flora, a invadir territorio boliviano, además se aprobó la dotación de tierra a empresas extranjeras siempre y cuando se las trabaje dentro del territorio.
Martínez afirma, que es un mercado irregular y siempre escapa al control del Estado. Según estadísticas más de 202 personas recibieron alrededor de 7.7 millones de hectáreas, esto ha originado el saqueo de los recursos naturales, el mal uso de los mismos, como es el caso de los menonitas en el departamento del Beni.
Si bien ahora se ha prohibido la entrega de tierras, se dejó libre el proceso de compra y venta, no existe regulación y control respecto a las formas de adquisición de tierras en nuestro país, expresa el experto. En Bolivia diversas empresas transnacionales ingresaron a bosques amazónicos, adquiriendo tierras de grandes extensiones para saquear la madera de alto valor comercial, lastimosamente este procedimiento era legal, apunta.
En el caso de Santa Cruz empresas transnacionales de soya han comprado alrededor de 3.000 hectáreas para continuar con sus cultivos y, lastimosamente nadie ha podido controlar esta situación, explica Martínez, además es en Bolivia donde se acepta esta situación cuando organizaciones como la CAINCO promocionan estas actividades y la deforestación en el departamento es incontrolable, finalizó.