Los monocultivos impiden la diversificación de alimentos

La producción concentrada sólo en el cultivo de algunos alimentos impide su diversificación para incrementar la oferta de productos y enfrentar contingencias como el cambio climático, afirmó ayer el director regional de La Paz del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), Eduardo Acevedo.

"Las familias campesinas no tienen que ser monoproductores, creo que el secreto está en que tienen que diversificar su producción, es la única manera de combatir y adaptarnos al cambio climático", señaló.

El Cipca inauguró ayer el seminario internacional Modelos de Desarrollo Rural y Economía Campesina Indígena, en el hotel Europa de la ciudad de La Paz. El evento aglutina a varios investigadores y productores rurales para debatir las políticas y mecanismos que requiere el sector para mejorar la producción.

En ese contexto, Acevedo identificó a la monoproducción como uno de los principales factores perjudiciales para desarrollar un mayor cultivo de alimentos, pero de manera equilibrada entre todas sus variedades.

"La gran tragedia en este país ha sido hacer monoproductor al campesino", apuntó el experto.

Agregó que el monocultivo no sólo afecta a la producción de otros alimentos, sino también implica daños al suelo y medio ambiente por el uso de químicos para obtener un mayor rendimiento de la semilla.

Normalmente, según Acevedo, para una mayor productividad en la monoproducción se introducen muchos insumos químicos y eso daña el suelo y el medio ambiente.

Si bien a corto plazo el uso de químicos puede incrementar el rendimiento de la tierra, reflejado en una mayor obtención de alimentos, a largo plazo la debilita y hasta puede convertir el lugar en una zona desértica, explicó el experto.

PRODUCCIÓN

Los datos del Instituto Nacional de Investigación e Innovación Agropecuaria (Iniaf) muestran que el alimento más cultivado en el lado oriental del territorio nacional es la soya, con una producción que alcanzó a 47.904 toneladas métricas en la campaña 2008-2009, mientras que otros productos como el arroz llegó a 3.258 toneladas o el trigo con 8.823 toneladas.

En el sector occidental predomina la papa con 5.879 toneladas, mientras que el haba alcanzó las 61 toneladas en el mismo período.

Para Acevedo, un factor de importancia que desequilibra la producción de alimentos entre oriente y occidente es la superficie en hectáreas destinado al cultivo, que en el caso de Santa Cruz puede cubrir 500 hectáreas, cifra significativamente superior al registrado en el altiplano.

"Necesitamos más asistencia técnica, hacer más investigación sobre cómo mejorar la semilla no sólo en la parte agrícola, sino también en la pecuaria", indicó.

En esa línea, dijo que el censo agropecuario, que el Gobierno tiene previsto realizar este año, ayudará a identificar las necesidades que requiere cada sector y con cuánto contribuyen a la seguridad alimentaria del país.

Hasta el año 2015, el Órgano Ejecutivo estima una inversión de más de mil millones de dólares para el sector agropecuario nacional, en especial orientado a aumentar la producción de alimentos deficitarios como el trigo o maíz.

"El Estado no debe sustituir al productor"

Para Miguel Urioste, investigador de la Fundación TIERRA, las políticas gubernamentales no deben estar orientadas a convertir al Estado en un ente productor que reemplace a los agricultores, sino a fortalecer su capacidad de regulación, estimulando inversiones, subsidiando la construcción de caminos, riego, electrificación y otros.

"No sería bueno que el Estado boliviano produzca papa, quinua, trigo, arroz, maíz, yuca, ésa es una labor que hacen los pequeños productores, medianos y grandes, y así debe continuar, pero puede jugar un papel regulador y estimular inversiones", manifestó.

Según Urioste, un rol más importante para el Estado puede ser fortalecer aún más las políticas de apoyo al sector agropecuario rural en la dotación de tecnología como tractores, semillas de alta calidad, créditos e infraestructura productiva y otros que se orienten a mejorar la producción alimentaria en sus diferentes sectores.

"Ésa es la historia del Estado en toda la historia universal, en los países capitalistas, socialistas y de diferente naturaleza", apuntó.

Uno de los estímulos para el sector agropecuario destacado por Urioste es el 10 por ciento más, respecto al precio normal, que el Gobierno anunció pagar por la producción de alimentos como el maíz.

 

 

 

Artículos relacionados:

TIERRA

Oficina Nacional
Calle Hermanos Manchego
N° 2566 - Sopocachi
Teléfono: (591-2) 243 2263
Whtasapp: +591 64044808
Fax:
(591-2) 211 1216
[email protected]La Paz  - Bolivia

 

Regional Altiplano
Calle Hermanos Manchego
N° 2566 - Sopocachi
Teléfono: (591-2) 243 2263
Fax:
(591-2) 211 1216
La Paz  - Bolivia

 

Regional Valles
Avenida Jaime Mendoza N° 2527
Zona San Matías
Teléfono: (591-4) 642 1332
Fax:(591-4) 642 1332
Sucre - Bolivia

 

Regional Oriente
Calle Mato Grosso
N° 2302 - entre 2do y 3er anillo
Teléfono: (591-3) 347 4635
Fax: (591-3) 347 4635
Santa Cruz  - Bolivia