Aproximadamente el 10 por ciento (%) de las familias campesinas del municipio de Cuatro Cañadas del departamento de Santa Cruz logró insertarse de manera exitosa a la agroindustria, en un contexto profundamente desigual de distribución de la tierra, donde los grandes y medianos productores concentran cerca del 80% de las tierras productivas, revela un estudio de la Fundación TIERRA.
El investigador Enrique Castañón Ballivián, en su estudio "Comunidades campesinas en territorio agroindustrial: diferenciación social y seguridad alimentaria en el municipio de Cuatro Cañadas", o en el libro "¿Comer de nuestra tierra? Estudios de caso sobre tierra y producción de alimentos en Bolivia", muestra la problemática productiva y alimentaria en el municipio más productivo de la denominada zona este de expansión en el departamento de Santa Cruz.
"En las comunidades estudiadas (Nuevo Palmar y Naciones Unidas) hay un 10 por ciento de familias campesinas que logran consolidarse como pequeños productores, mientras que el resto opta por estrategias de vida alternativas en base a la ganadería extensiva y la venta de fuerza laboral. Existe una brecha social y económica entre "los productores", familias con tierra y maquinaria os en la dinámica agroindustrial, y "los pobladores", familias que ya sea por la falta de tierra o de otros activos terminan constituyéndose en la mano de obra barata del sistema productivo. Sin embargo, aquellas familias campesinas que lograron consolidarse como pequeños productores agroindustriales a la vez enfrentan desigualdades estructurales en relación a los grandes y medianos productores. Entonces, hay desigualdades en dos niveles: una, entre tipos de productores y otra, al interior de las comunidades; en ambos casos, la tierra es un factor fundamental para que se dé esta situación", afirma el investigador al Periódico Digital PIEB.
"Sin duda la mayor desigualdad estructural que hemos encontrado en Cuatro Cañadas es la distribución de la tierra; existe una estructura de tenencia de la tierra marcadamente desigual, los datos del saneamiento muestran que más del 80% de la tierra productiva pertenece a los grandes y medianos productores", señala.
Soya, Pobreza y Sostenibilidad
El municipio de Cuatro Cañadas es considerado el de mayor producción agroindustrial en la zona este de Santa Cruz, donde la cosecha de verano alcanza a 500.000 toneladas de soya, resultado de la siembra en una superficie de 236.000 hectáreas (has).
A pesar de ese dinamismo productivo en Cuatro Cañadas, la pobreza es un fenómeno recurrente –afirma el investigador--, donde según los datos del censo del 2001 el 64% de la población se encuentra en situación de pobreza y el Índice de Desarrollo Humano (IDH) del municipio es de 0.61 por debajo del promedio departamental.
Esas diferencias en el acceso a la tierra e ingresos también se reflejan tanto en la composición de la dieta como en los hábitos alimenticios, ya que, de manera general, el estudio pudo precisar que aquellas familias que consolidaron la intensificación agrícola como estrategia de vida aseguraron una dieta constante y relativamente variada todo el año, mientras que el resto enfrenta situaciones de inseguridad alimentaria transitoria durante periodos de sequía y baja demanda de mano de obra.
De acuerdo a los datos históricos recolectados en el estudio, los asentamientos humanos en la zona que actualmente corresponde al municipio de Cuatro Cañadas datan de hace más de 40 años, donde un porcentaje importante de estos asentamientos corresponde a esfuerzos de colonización dirigida impulsada desde el Estado en base alos lineamientos del plan Bohan y la reforma agraria de 1953. Sin embargo, la mayoría de los asentamientos se dieron de manera espontánea por parte de campesinos migrantes debido a la gran demanda de mano de obra, primero para la zafra de la caña de azúcar y después para la cosecha de algodón.Recién el año 2002, la población decidió desprenderse del municipio de San Julián para formar el actual municipio de Cuatro Cañadas que se constituye en la sexta sección de la provincia Ñuflo de Chávez.
Finalmente, en cuanto a la sostenibilidad social y ambiental del modelo productivo el investigador señala que "la dinámica territorial nos muestra un modelo productivo insostenible que aprovecha los recursos de manera intensiva para continuar migrando en busca de nuevas tierras cuando la fertilidad del suelo se ve reducida. Asimismo, este paso del modelo parece dejar beneficios económicos concentrados en un grupo reducido de productores, razón por la cual existe una fuerte diferenciación social. En este sentido, es evidente la necesidad de una intervención estatal que modifique los actuales patrones de desigualdad en cuanto el acceso a la tierra, el capital y la tecnología y que ademásregule los fuertes impactos ambientales ocasionados por este modelo productivo".