
Un estudio realizado por Enrique Castañón, investigador de la Fundación TIERRA, revela que los beneficiarios con la ampliación de la frontera agrícola serán las transnacionales, ya que controlan el 90% del acopio y la exportación de grano. Este estudio fue expuesto ayer en el seminario "Recientes Transformaciones Agrarias en Bolivia”.
Castañón explicó que la ampliación de la frontera agrícola está en la producción de las oleaginosas y los cereales y que Santa Cruz tiene más del 50% de las hectáreas cultivables, por lo que este departamento será el más beneficiado. Por otro lado, dijo que en el oriente hay cinco grandes empresas que se dedican al negocio soyero; dos son transnacionales y dos nacionales que ponen los capitales.
Durante su exposición, Castañón lanzó la siguiente interrogante: ¿Quiénes controlarían la cadena de valor y excedente?, a lo que inmediatamente respondió: "Hay que decir que el negocio soyero y cruceño en general, es un sistema oligopólico. Son cinco empresas las que controlan más del 90% del acopio y la exportación de grano”.
Entre las empresas nacionales están: Industrias Fino y las Industrias Oleaginosas que se encuentran vinculadas a la familia de empresarios Beltrán.
"Prácticamente son estas empresas las que controlan el negocio. Es mediante su capital que se mueve su dinámica”, precisó. También añadió que estas "grandes empresas” son las que prestan dinero a los empresarios y a los campesinos para que hagan producir la tierra, e incluso les ofrecen servicios y químicos para mejorar los cultivos.
"Las transnacionales están metidas en los insumos, en los transgénicos, en la producción, en la distribución en el mercado”, indicó Castañón.
De esta forma, están colaborando en la ampliación de la frontera agrícola y que necesariamente se debe contar con sus inversiones para conseguir la meta gubernamental de la Agenda Patriótica 2025 que pretenden alcanzar los 13 millones de hectáreas cultivables.
"Se discute temas de poder, de que quiénes se quedarán con los excedentes más que de otros temas de tipo conservacionista”, afirmó respecto al contenido de la Agenda 2025, aunque destacó que impulsa la soberanía alimentaria.
En su exposición, informó que de acuerdo con la Agenda 2025, en el marco de la ampliación de la frontera agrícola, la producción de las oleaginosas alcanzará al 41% y los cereales al 40%, mientras que los demás productos están en menor proporción.
Castañón señaló que los cultivos son dominados por las oleaginosas que van creciendo en un "1.000%” y en menor aporte los cereales. Sólo Santa Cruz tiene dos millones de hectáreas de las tres millones que hay en el país para la producción de soya.
"En el Gobierno actual el abandono sistemático del sistema neoliberal al campesino ha sido revertido; sin embargo, es por demás insuficiente”, dijo.
Para la jefa de la unidad de fiscalización del Viceministerio de Tierras, Giovana Mallera, la ampliación de la frontera agrícola está reflejada en el saneamiento de tierras, que de 2006 a 2014 alcanzó los 24 millones de hectáreas y la otorgación de títulos agrarios que supera los 588 mil en la actualidad.
En Santa Cruz
Tierra Santa Cruz tiene cuatro millones de tierra disponibles para ampliación. Los demás departamentos también tienen hectáreas a disposición pero en menor proporción, según datos de los técnicos de los ministerios.
Soya La soya comenzó a emerger como cultivo predominante. Entre 1990 y 2010 la producción de este cultivo en Santa Cruz se multiplicó más de ocho veces, desde 232.743 toneladas hasta 1.917.150 toneladas, según la Fundación TIERRA.
La Agenda Patriótica 2025 se basa en 13 pilares
La Agenda Patriótica del Bicentenario 2025 es una meta gubernamental planteada e impulsada en la gestión del presidente de Bolivia, Evo Morales. Es una nueva visión de cómo lograr la aplicación y la implementación de la Constitución Política del Estado.
La Agenda Patriótoca es como un camino que apunta hacia el "Vivir Bien”. Consta de 13 pilares que se basan en la erradicación de la pobreza extrema, socialización y universalización de los servicios básicos con soberanía para Vivir Bien; salud, educación y deporte para la formación de un ser humano integral; soberanía científica y tecnológica con identidad propia, soberanía comunitaria financiera sin servilismo al capitalismo financiero; soberanía productiva con diversificación y desarrollo integral sin la dictadura del mercado capitalista.
También está la soberanía sobre nuestros recursos naturales con nacionalización, industrialización y comercialización en armonía y equilibrio con la Madre Tierra; soberanía alimentaria para Vivir Bien; soberanía ambiental con desarrollo integral, respetando los derechos de la Madre Tierra; integración complementaria de los pueblos con soberanía; soberanía y transparencia en la gestión pública bajo los principios de no robar, no mentir, entre otros.