Mientras surgen algunas voces disonantes tras la cumbre del agro, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) aún bate palmas, pero a la vez advierte que es largo el proceso que tendrá que afrontar el sector para consolidar el incremento en la producción de alimentos, dijo ayer su presidente, Julio Roda.
Roda celebró ayer los logros obtenidos en base a la apertura al diálogo del Pacto de Unidad (conformado por pequeños y medianos productores campesinos) y a las decisiones del Gobierno Nacional; pero respecto a los resultados posteriores a la cumbre, aclaró que los procesos productivos no se consuman de la noche a la mañana y que tanto en el sector agrícola como en el pecuario hay ciclos que se deben cumplir y que necesariamente toman tiempo.
“Por ejemplo, para cultivar primero hay que desmontar, luego quemar, después nivelar los suelos y finalmente acondicionar los suelos para la siembra. De ahí viene otro periodo (más) para el proceso productivo mismo que pasa por el desyerbado y la fumigación hasta la cosecha y el acopio”, explicó.
Además, según Roda, también es prematuro calcular la cantidad de productores, entre grandes y pequeños, que se beneficiarán con los acuerdos obtenidos en el evento de Santa Cruz, porque todavía falta aprobar algunas leyes y decretos, modificar y anular otras normas legales para hacer viable el objetivo de subir el PIB agrícola a 10.000 millones de dólares hasta 2020, como planteó el Gobierno.
Voces críticas y disonantes
Para el director de la Fundación Tierra, regional Santa Cruz, Alcides Vadillo, sólo dos cosas son rescatables de la cumbre: la definición de políticas públicas de largo aliento referidas a la producción y la capacidad del Gobierno de haber podido juntar por primera vez “a los encorbatados y los con ojotas”, lo cual de por sí es histórico.
Pero a la hora de puntualizar críticas, Vadillo sostuvo que, lamentablemente, el evento fue limitado sólo para productores, dejando fuera a la sociedad civil que también tiene que ver y debe hacer escuchar su voz respecto al uso de recursos públicos como los bosques, el agua y todo lo relacionado al medioambiente.
“Sólo ellos, los productores, han decidido cuántas hectáreas se van a deforestar y en qué cantidad se va a incrementar la frontera agrícola. Se han repartido la torta de la producción entre ellos olvidándose de otros actores como los académicos y los pueblos indígenas, que también tienen mucho que aportar”, dijo Vadillo.
El experto también se refirió a la discusión por el uso de transgénicos, señalando que si bien hubo un desacuerdo entre la CAO y el Pacto de Unidad, en el fondo es un “desafiarse” y ambos sectores tienen intereses.
Según el director de la regional Cochabamba del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca), Juan Carlos Alarcón, hay conclusiones que no van con la lógica del Gobierno, que es la de protección de la Madre Tierra, como la ampliación del área permitida de chaqueo de cinco a 20 hectáreas.
Para Alarcón, “es como una especie de perdonazo” del Gobierno a la deforestación masiva de los bosques, lo que causará efectos secundarios, y añadió que la flexibilización del control de la Función Económica Social (FES) generará tráfico de tierras.
Por su parte, el investigador del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis), Miguel Vargas, afirmó que las conclusiones son “atentatorias” para el movimiento indígena de las tierras bajas por la deforestación de bosques para la actividad agropecuaria.
Dijo también que la cumbre representa “la consolidación del modelo agroexportador cruceño” y que se pone en duda la sostenibilidad de los territorios.
Gobernación cruceña reclama
El secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Santa Cruz, Luis Alberto Alpire, reclamó ayer porque en la discusión de la cumbre no se hayan tocado temas como la protección a la producción nacional considerando el ingreso masivo de productos extranjeros, especialmente de Argentina y Brasil, cuyos precios compiten de manera desleal con productos nacionales.
También cuestionó que no haya resultados positivos en la liberación de los cupos de exportación para los sectores productivos que generan excedentes, pues “no se debería tener restricciones ni limitaciones siendo que esos excedentes generan ingresos para el país”.
Manifestó que hubiera sido interesante hacer contrapeso al Gobierno en algunos temas como el riego.
Ninguna Gobernación fue invitada al evento convocado por el Gobierno, que organizó la cumbre para relanzar al sector productivo como una alternativa generadora de ingresos ante una eventual crisis por la caída de precios de las materias primas.
Insisten en cumbres regionales
Los productores lecheros de Cochabamba se suman a la propuesta de la Asociación de Avicultores (ADA) de pedir al Gobierno que se organicen cumbres regionales para potenciar a los sectores productivos en función a sus características particulares, señaló ayer el presidente de la Federación de Productores Lecheros (Feprolec) de Cochabamba, Yhasmany Medrano.
Aunque no recibieron invitación, el asesor general de ADA, Fernando Quiroga, explicó días atrás que se elaboró una propuesta que, además del pedido de cumbres regionales, incluye implementar la agricultura intensiva, al contrario de la agricultura extensiva propuesta para el oriente.
Por su parte, el presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), Jaime Ponce, dijo que si bien su sector no fue invitado a participar del evento, se suma al pedido de cumbres regionales.
En su evaluación de los resultados del evento, Medrano afirmó que si bien las conclusiones parecen positivas “deben efectivizarse para que no se queden en discurso” y que se debe planificar “una cumbre incluyente y no excluyente” para convocar a los sectores que generan movimiento económico para el país.
Para Quiroga, las conclusiones de la cumbre son muy restrictivas en lo que se refiere a la exportación, principalmente de los derivados de la soya y lamentó que ADA no hubiera podido participar para hacer conocer sus propuestas.