La investigación Marginalización de la agricultura campesina e indígena, de la Fundación Tierra, reveló que el libre mercado es uno de los factores para que la población rural continúe en una situación de pobreza y con una decreciente participación en los beneficios económicos.
"Están a punto de ser privados de su derecho de participar activamente en la vida económica nacional”, detalla el documento elaborado por los especialistas en temas agrarios Gonzalo Colque, Miguel Urioste y José Luis Eyzaquirre.
La preocupación es que "el campesino, cuando va al mercado, prácticamente ya no va a vender su producto sino va a comprar alimentos. Esto se debe a que ahora se está importando una treintena de productos frescos, de origen campesino, de países vecinos a precios económicos. Son los propios campesinos los compradores. Los convierte en consumidores y despoja de su papel de productores”, afirmó Colque.
Además, el texto señala que "la economía boliviana creció al 5% anual en términos del PIB durante la última década. Pero ello no ocurrió con el aporte de la agricultura campesina, que está alrededor del 2,19%”.
Miguel Urioste declaró que el documento busca promover las políticas públicas a favor de este tipo de agricultura.
"Esta investigación muestra que cada vez las dinámicas mercantiles, el intercambio comercial y la transacción monetaria están permeando con mucha fuerza el mundo rural y afectando las actividades de los campesinos ”, aseguró el especialista en temas agrarios.