El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, acusó hoy de mentir a dos organizaciones no gubernamentales Tierra y Cedib, las cuales, aseguró, son financiadas desde el exterior. Ambas se dedican a mentir, a dar datos falsos, a engañar, incluso hacen seminarios con los dirigentes y ofrecen datos falsos, aseguró García Linera durante la entrega de 630 títulos agrarios en el municipio de Cotoca, en la oriental ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
El Vicepresidente afirmó que el objetivo de esas instituciones es defender los intereses de empresas extranjeras y evitar que los bolivianos utilicen sus recursos naturales para el desarrollo del país.
Quieren, dijo, que no toquemos uno solo de nuestros árboles, que nos convirtamos en guardabosques, que no sembremos maíz, caña, soya, que no toquemos la tierra, los bosques, porque hay que defender la madre tierra, eso nos dicen, señaló el también presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Remarcó que la Fundación Tierra es manipulada por el exministro de Relaciones Exteriores Miguel Urioste (1993-1997), en el período de gestión del expresidente y prófugo de la justicia boliviana, Gonzalo Sánchez de Lozada.
Con respecto a la Fundación Cedib, agregó García Linera, es manejada por un grupo de trotskistas, que se han vuelto verdes de un día para el otro, a quienes calificó de oportunistas políticos.
Posteriormente el vicejefe de Estado recomendó a los dirigentes agropecuarios a tener cuidado con ambas fundaciones y reiteró que solo mienten con el propósito de favorecer a transnacionales radicadas en el exterior.
Queridos hermanos, nosotros tenemos que explotar las riquezas naturales y nuestras tierras porque tenemos el derecho de producir alimentos, pero también claro está, debemos cuidar y proteger los bosques, aseveró García Linera.
Al respecto destacó que 42 millones de hectáreas saneadas pertenecen a campesinos e interculturales y que sólo seis millones de hectáreas corresponden a empresarios, a diferencia de la última gestión de Sánchez de Lozada, cuando estos eran dueños de 39 millones de hectáreas y los campesinos apenas tenían 13.
Hoy es un día especial porque estamos entregando títulos a mis hermanos porque sellan con fuego, agua y viento su propiedad, para que nadie les quite sus tierras, afirmó.
Estas, remarcó, les pertenecerá no por los próximos 10 o 100 años, no, serán suyas por los venideros 500 años que vienen, aseguró el Vicepresidente al entregar los títulos de propietarios a campesinos de las localidades de Enconada y el Campanero, en Santa Cruz de la Sierra.