Después de dos décadas de vigencia de la Ley INRA, el saneamiento y titulación de propiedades agrarias se ha convertido en “un simple registro catastral” de acuerdo a la investigación “Segunda Reforma Agraria: una historia que incomoda”.
Este libro será presentado este miércoles en su segunda edición por la Fundación Tierra en Cochabamba en el centro de Estudios Superiores Universitarios de la Universidad Mayor de San Simón a las 18:30.
Los investigadores Gonzalo Colque, Efraín Tinta y Esteban Sanjinés explican que desde la promulgación de la ley INRA en 1996, la práctica común de todos los gobiernos consistió en hacer una evaluación solo de la cantidad de hectáreas saneadas y tituladas “sin que interese mucho si este proceso conlleva también la transferencia de derechos propietarios a manos de los sectores rurales excluidos”, señalan.
Según los autores, los informes oficiales de titulación de tierras han creado en la ciudadanía una “imagen distorsionada de la reforma agraria boliviana” que distrae la atención haciendo creer que la reforma agraria es un simple registro catrastal de tierras, dice el texto.
El libro contiene una lectura teórica sobre la reforma agraria, sus implicaciones políticas y efectos sobre la diferenciación campesina.
Analiza el proceso agrario 1996-2014, haciendo un recuento de este proceso desde sus inicios, los primeros diez años de vigencia; el periodo de la Reconducción Comunitaria y los últimos años del proceso.
El profesor emérito en Estudios del Desarrollo y Desarrollo Rural en el Institute of Social Studies,(ISS), Cristóbal Kay, opina sobre la investigación que “lo notable de este libro es que analiza la problemática de la reforma agraria desde la perspectiva actual en la que predomina la globalización neoliberal.