Aunque el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, aseguró que las comunidades asentadas en la Chiquitanía garantizan la provisión de alimentos para el país, surgen denuncias de que éstas incumplen la Función Económica Social (FES) y que, contrariamente, están envueltas en la venta ilegal de tierras y madera.
El 70 por ciento del área quemada por los incendios forestales en la Chiquitanía son predios fiscales y de propiedad de empresas agropecuarias, pues existe una estrecha relación entre las zonas afectadas por el fuego y las franjas de penetración de la frontera agrícola y ganadera, informó el presidente de la Fundación Tierra, Gonzalo Colque.
La Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) estima que ya se quemó una superficie de cerca de 1,8 millones de hectáreas en todo el país, en lo que va del año. La cifra fue obtenida a partir de imágenes de satélite –Sentinel 2, Modis y Virss– con un último registro del 24 de agosto de 2019, y siguen en aumento.
. Haber inventado la tragedia es una valiosa distinción honorífica que les corresponde a los griegos, pero en este caso no se trata solo de una fidelidad a un pasado brillante porque es evidente que la irradiación de la tragedia griega radica en la amplitud de la significación y la riqueza del pensamiento que supieron imprimirle. La tragedia griega representaba, en el lenguaje directamente accesible a la emoción, una reflexión sobre el ser humano y experiencias extremas vestidas de tragedia como la que vivimos por la devastación de la Chiquitania, de cerca de la mitad del territorio de Santa Cruz, exponen las fortalezas y debilidades de la sociedad y los gobiernos.
Colque afirmó que el Gobierno de Evo Morales generó las condiciones jurídicas para que se acelere sin mayor responsabilidad las quemas y desmontes con el fin de ampliar la frontera agrícola para elagronegocio.