Pese al anuncio del alcalde de Caranavi, Teodocio Quilca (MAS), y de organizaciones afines al Gobierno de impedir el ingreso de la IX marcha a ese municipio, vecinos de la zona confirmaron que alistan una gran bienvenida para los caminantes y que garantizarán su paso hasta la plaza principal.
Los dirigentes indígenas, que ayer enviaron una comisión de avanzada a Caranavi, aún analizan si intentarán entrar al centro del municipio o pasarán de largo.
Sin embargo, el dirigente guaraní Celso Padilla, que viajó hace tres días al pueblo para preparar la llegada de los marchistas, dijo que "la mayoría de la gente" los apoya y que instalarán allí su campamento entre hoy y mañana.
"Una comisión de vecinos se prepara para darnos un recibimiento ejemplar. El diputado Jorge Medina (MAS), en coordinación con el Alcalde, está tratando de que se rechace la marcha y que se impida el ingreso, pero la población está consciente con la marcha", explicó.
La presidenta del Concejo de Caranavi, Salomé Ramos, no descartó ni confirmó ayer que organizaciones del Movimiento Al Socialismo (MAS) impidan que los indígenas se queden en el municipio, pero dijo que los pobladores verán si son "verdaderos indígenas" los que marchan para permitirles o no pasar.
"Nosotros como autoridades nos hemos manifestado sobre el tema. El hermano Presidente (Evo Morales) ha hecho la propuesta de la consulta que se debe respetar. Nosotros apoyamos la propuesta, la Ley 222. Si ellos (los indígenas) hacen una observación de que no necesitan la carretera tienen el derecho a hacer marchas, pero nosotros no vamos a respaldar", dijo en comunicación telefónica con Los Tiempos.
La Federación de Comunidades Interculturales de Caranavi (Faisic) y la Federación Provincial de Colonizadores de Caranavi (Fapca) confirmaron una vigilia y "murallas humanas" para que la IX marcha no ingrese a esa población, informó radio Qhana Amazonia de la Red Erbol.
Apoyo
Los vecinos de Caranavi instalaron en el centro de la plaza principal del pueblo un puesto para recolectar ayuda para los marchistas. Muchas de las donaciones ya fueron enviadas a la columna que sufre de escasez de alimentos desde hace unos días.
De acuerdo con un reporte de radio Qhana Amazonia de Erbol, los vecinos de la zona central del municipio alistan el acto de bienvenida. "Nosotros manifestamos nuestra profunda alegría como vecinos de la zona central porque una vez más llegan a nuestra casa los hermanos del Tipnis y nosotros comprendemos que ellos están sufriendo una dura arremetida política", dijo Teodocio Juntiri a la emisora.
Otro dirigente, Raymundo Cano, indicó, según Erbol, que se preparan para recibir a los indígenas y criticó la actitud de los colonos de obstaculizar el paso a los marchistas. "Sentimos mucho que nuestros hermanos colonizadores tomen decisiones muy radicales y eso no está bien. La población de Caranavi es consciente y va dar su apoyo. Nosotros vamos a salir para hacer la invitación correspondiente y puedan ingresar", añadió.
Indígenas llegan a Carrasco
Los marchistas indígenas en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) llegaron ayer la localidad de Carrasco, tras caminar 28 kilómetros desde la comunidad de Kilómetro 52. Carrasco es el último punto de descanso antes de llegar a Caranavi, desde donde surgieron las amenazas de rechazo pero también los anuncios de bienvenida.
Los caminantes acamparon en el polifuncional de la unidad educativa de esa población, informó la Fundación TIERRA desde el lugar.
La marcha partió recién a las 9:00 desde Kilómetro 52 debido a que la lluvia se detuvo recién a esa hora, aunque dejó el camino en mal estado.
Tras llegar a Carrasco, una comisión de la marcha indígena se desplazó a Caranavi para proveerse de carne. "Desde ayer, gran parte de la alimentación de la marcha es gracias a la solidaridad de los vecinos de Caranavi", dijo la presidenta del comité de marcha, Bertha Bejarano.
La Fundación TIERRA también informó que ayer en la mañana partieron de San Ignacio de Moxos alrededor de 20 indígenas del Territorio Indígena Mojeño Ignaciano (TIMI) para sumarse a la caminata.