Según los datos del Censo de 2012, luego del español, quechua y aymara, el alemán bajo (Plautdietsh), es, por orden de importancia, la cuarta lengua en la que los niños aprenden a hablar en Bolivia en el área rural. Este llamativo dato es, además, la pista que da más luces sobre la cantidad de menonitas en Bolivia, de quienes no se tiene información oficial precisa y cuyas colonias se han expandido en la última década debido al crecimiento demográfico acelerado y a la llegada de nuevos emigrantes desde el Chaco paraguayo y otros países.
Alrededor de 12 comunidades indígenas del pueblo Tsimane ubicadas en la región de Yucumo se encuentran en peligro de extinción por la invasión de colonizadores, la deforestación y las quemas de sus viviendas. Mientras son despojados de sus tierras tradicionales, los tsimanes son discriminados y tienen serias dificultades para acceder a la justicia. Ante la mirada cómplice del Estado Plurinacional de Bolivia, la violencia, las amenazas y el miedo son moneda corriente.